domingo, 19 de abril de 2026

 

¿La diplomacia digital llegó para quedarse?  




La diplomacia digital o diplomacia 2.0

Por: Lic. Jorge Jiménez María y Deschamps


Sergei Lavrov

La diplomacia digital es el uso de las tecnologías de la información y redes sociales para promover los objetivos de política exterior y el fortalecimiento de la comunicación internacional de los Estados. La pandemia del Covid-19 nos trajo un mayor desarrollo de la diplomacia digital. Se pensaba que cuando terminara el encierro traído por la pandemia, la diplomacia digital volvería a su predominio. Sin embargo, la e-diplomacia se instaló de una manera tal que ya no es posible sacarla de mundo diplomático internacional. Es tanto así, que, pese a que en el momento en que las restricciones de la pandemia y los protocolos de seguridad se relajaron, la pandemia nos permitió aprender cómo trabajar de manera efectiva en el ámbito digital. De cara al futuro, podríamos comenzar a ver la formación de una diplomacia híbrida. Los beneficios de las interacciones y comunicaciones en persona son de conocimiento común, pero el valor recién descubierto de la diplomacia digital no puede ser tan fácilmente descartado, incluso con un regreso a la diplomacia tradicional.

Aunque todavía estamos muy inmersos en la plena corriente de la digitalización, tenemos un largo camino por recorrer antes de poder aprovechar al máximo los beneficios de esta diplomacia híbrida. Sin embargo, a través de una mayor educación y formación en fluidez digital, así como de la colaboración intersectorial en políticas y regulaciones digitales, es posible lograrlo. La e-diplomacia nunca podrá superar las interacciones humanas directas y personales, pero puede ayudar a avanzar aspectos en los cuales la distancia entre los países es un obstáculo mientras que con la diplomacia digital se acercan a tan solo un clic. La e-diplomacia es un nuevo símbolo de poder geopolítico en el mundo. Esto a pesar de que en muchos aspectos el poder sigue siendo el mismo de antes, residiendo en ejércitos, dinero, recursos materiales, económicos y humanos, para demostrar qué tan grande eres. Estados Unidos sigue siendo muy poderoso en ese sentido. Pero el poder también es mucho más difuso, es mucho más difícil de ejercer, de mantener. Además, están surgiendo muchos nuevos actores, como multinacionales, buscadores de dinero, redes, potencias que se resisten a seguir siendo simples espectadores del poder estadounidense, etc. Debido a que es más difuso, el poder es de algún modo más preciado, porque también se trata de la percepción de poder de que todavía estás en todas partes y que todo sigue bajo control. Hillary Clinton era muy consciente de las nuevas dinámicas del poder. Como jefa de la diplomacia estadounidense, viajó mucho por el mundo para afirmar la presencia de Estados Unidos, para disipar cualquier noción de que Estados Unidos estaba en retirada. En eso, tuvo mucho éxito. Si se observa hacia finales de 2008 cuando aceptó el trabajo ofrecido por el presidente Barack Obama, y más tarde confirmado en 2009, existía la percepción de que Estados Unidos estaba en declive, y la crisis financiera global de 2008, al que yo llamaría el crack financiero de 1929 versión 2.0, le agregó bastante a esa percepción, pero ella se encargó de visitar mas de una centena de países (112 para ser específicos) durante su periplo en el Departamento de Estado para destruir esa percepción. Ella no usó la e-diplomacia para demostrar que EE. UU. no se había ido. Ella usó la diplomacia tradicional, la pura y dura. Desde que ella dejó la Secretaría de Estado, las cosas han cambiado bastante. Hoy en día, individuos que NO son estados o naciones aprovechando el auge de las redes sociales, están logrando mayor nivel de influencia y visibilidad que muchos países juntos. Se confirma entonces que la e-diplomacia llegó para quedarse entre nosotros. 

Hillary Clinton actuando como Secretaria de Estado 


 

Referencias:

  •  Digital diplomacy, The Clinton Revolution
  • ·       Digital diplomacy is the next normality

* El autor es creador digital de contenido sobre política exterior en el Canal de Youtube Sangre Latina TV.